En primer lugar, la dimensión física, atendiendo al estado del cuerpo, la alimentación, el ejercicio, el descanso y la prevención de enfermedades.
En segundo lugar, la dimensión mental, en la que intervienen pensamientos, emociones, manejo del estrés y salud psicológica.
La dimensión social, que abarca las relaciones personales, el apoyo emocional, la comunicación y el sentido de pertenencia.
Y finalmente hay que tener en cuenta la dimensión espiritual, buscando nuestro propósito de vida, revisando las creencias, la escala de valores y teniendo una visión trascendente de la vida.
Esta concepción de la salud reconoce que todos los aspectos de la vida están interrelacionados y que hay una correspondencia armónica entre todas esas dimensiones. De tal manera que si una dimensión está desequilibrada (por ejemplo, por estrés emocional), puede afectar a la salud física, y viceversa.
¿Qué propone la salud holística?
En segundo lugar, la dimensión mental, en la que intervienen pensamientos, emociones, manejo del estrés y salud psicológica.
La dimensión social, que abarca las relaciones personales, el apoyo emocional, la comunicación y el sentido de pertenencia.
Y finalmente hay que tener en cuenta la dimensión espiritual, buscando nuestro propósito de vida, revisando las creencias, la escala de valores y teniendo una visión trascendente de la vida.
Esta concepción de la salud reconoce que todos los aspectos de la vida están interrelacionados y que hay una correspondencia armónica entre todas esas dimensiones. De tal manera que si una dimensión está desequilibrada (por ejemplo, por estrés emocional), puede afectar a la salud física, y viceversa.
¿Qué propone la salud holística?
- Tratar las causas, no solo los síntomas.
- Integrar medicina tradicional con prácticas complementarias (como yoga, meditación, nutrición consciente, terapias naturales).
- Promover estilos de vida saludables y equilibrados.
Favorecer la conexión entre mente, cuerpo y espíritu





































