cglobal

La mirada interior



Luis Arribas Mercado

03/05/2021

En una ocasión, un amigo muy entendido en plantas medicinales, mientras paseábamos por el campo me comentó algo sorprendente: cuando una máquina abre un camino en medio del campo o del bosque, al poco tiempo surgen a los lados del camino plantas que son cicatrizantes de heridas y también me comentó que, normalmente, al lado de plantas que son tóxicas podemos encontrar el antídoto adecuado ¿Sorprendente, no? Eso me ha sugerido una reflexión que quiero compartir hoy con vosotros/as.



Photo by Alexandru Zdrobău on Unsplash
Photo by Alexandru Zdrobău on Unsplash
A lo largo de la vida podemos sufrir rasguños emocionales o verdaderas heridas que perduran en el tiempo; heridas que no sabemos e incluso no queremos sanar. Buscamos en nuestro entorno la medicina que nos cure a través de nuevas relaciones, de psicoterapias, de lecturas de libros sobre el amor... pero la herida sigue ahí.            
 
No se nos ha ocurrido mirar en el interior, porque no sabemos o no recordamos que a los lados de la herida está la medicina cicatrizante, y lo está en forma de recursos internos que hemos ido guardando para cuando llegase la ocasión, como la autoestima, la inteligencia emocional, las experiencias pasadas, las relaciones familiares o también ese amigo o amiga que nos escucha sin darnos recetillas, esas cosas que, quienes dicen querernos, nos recomiendan como la panacea para nuestros dolores.
 
El escuchar a nuestro interior, a nuestro corazón, es el primer paso; el segundo es abrirse a quien te sepa escuchar sin juzgar, sin recomendar, sólo escuchar como si estuvieras hablando contigo mismo, que es cuando de verdad se descubre el camino para salir de la situación dolorosa. Cuando sacamos del interior toda la infección que nos atormentaba, nos damos cuenta de que hablar sin rencor, como si lo pasado hubiera sido un mal sueño, nos quita la presión y nos sana las heridas emocionales.

Photo by Fa Barboza on Unsplash
Photo by Fa Barboza on Unsplash

DEL DOLOR AL AMOR

Recientemente he asistido a unas jornadas donde se hablaba mucho del dolor y del amor, de cómo recorrer el camino del uno al otro, de cómo superar las pruebas que la vida te ha ido poniendo para que encontrases la forma de aumentar tu autoestima, el conocimiento de ti mismo, el saber recuperar lo que te hace feliz y que quizás lo habías abandonado como algo sin valor.
 
Los testimonios personales de algunos ponentes fueron los que llegaron al corazón de los asistentes a las jornadas, mucho más que las sesudas disquisiciones sobre la mente y sus vericuetos que, aunque muy elaboradas, no llegaban a penetrar la piel de quienes escuchaban. En mi opinión, quienes asisten a ese tipo de jornadas no lo hacen para aprender técnicas que podrían encontrar en los libros de cualquier librería, lo hacen para sintonizar con el corazón de quienes están allí, sean ponentes o asistentes, escuchar sus experiencias personales con la esperanza de que aquello que escuchan resuene en su interior. En esas jornadas sucedieron ambas cosas, lo emocional y lo racional, pero las sonrisas afloraron en los rostros de quienes se emocionaron con lo que exponían algunos ponentes desde su corazón.
 
En esas jornadas, la palabra «perdón» estuvo presente en algunos de los ejercicios propuestos; perdón a quién nos hizo daño y perdón a nosotros mismos por habernos castigado tanto tiempo. Un perdón limpio, sin condiciones, sabiendo que, en todo proceso donde intervienen dos o más personas, todas tienen parte de responsabilidad, nosotros incluidos.
 
Todos tenemos a alguien a quien perdonar y también pedir perdón, sólo así podremos notar cómo cada día nos duele menos esa herida que no sabíamos cómo sanar, hasta que deja totalmente de doler y podremos «pasar la mano» por ella con la seguridad de que el recuerdo ya no duele, que se ha difuminado y sólo ha dejado una sensación de liberación, de que todo ha vuelto a su ser, que cada protagonista de la historia sigue su camino y ya no puede volver a herirnos porque somos más fuertes, más seguros, sin miedos, porque si caminas por el camino del corazón nunca más tendrás miedo.




              



Artículo leído 368 veces


Comenta este artículo

1.Publicado por Aida Pérez el 11/05/2021 17:24
Me ha gustado, porque es directo y poco "sesudo". Porque conecta con la experiencia. Porque creo, que cuando nos damos demasiadas explicaciones a lo que nos acontece, a lo que sentimos, a nosotros mismos...nos perdemos un poco o un mucho y nos alejamos de nuestro interior, de nuestro Corazón. Gracias!

2.Publicado por Luis Arribas Mercado el 18/05/2021 21:57
Gracias Aida por tus palabras. El ser humano avanza en su evolución aprendiendo de sus errores y apoyándose en sus logros. La vida es una escuela que enseña a todos por igual aunque no todos aprendamos al mismo tiempo. Gracias otra vez.

Nuevo comentario:

Los comentarios tienen la finalidad de difundir las opiniones que le merecen a nuestros lectores los contenidos que publicamos. Sin embargo, no está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o internacionales, así como tampoco insultos y descalificaciones de otras opiniones. Revista Conciencia Global se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere no se ajustan al tema de cada artículo o que no respeten las normas de uso. Los comentarios a los artículos publicados son responsabilidad exclusiva de sus autores. Revista Conciencia Global no asume ninguna responsabilidad sobre ellos. Los comentarios no se publican inmediatamente, sino que son editados por nuestra Redacción. Revista Conciencia Global podrá hacer uso de los comentarios vertidos por sus lectores para ampliar debates en otros foros de discusión y otras publicaciones.

Otros artículos de esta misma sección
< >

Jueves, 29 de Julio 2021 - 17:32 La Luz y el Navío

Jueves, 29 de Julio 2021 - 17:24 Libertad sin miedo









Artículos

La Luz y el Navío

29/07/2021 - Gloria Lanzo Cobos

Libertad sin miedo

29/07/2021 - Luis Arribas Mercado

Niebla en la mente

22/07/2021 - Luis Arribas Mercado

Chuletón sin brasas

16/07/2021 - Koldo Aldai

Hablemos de amistad

15/07/2021 - Luis Arribas Mercado

Consciencia de nuestros límites y de nuestro proceso

08/07/2021 - Alicia Montesdeoca Rivero

Síguenos en las redes sociales
Facebook
Twitter
Rss


Síguenos en Facebook

últimos tweets
Conciencia Global : La Luz y el Navío Habitualmente la vida humana se asemeja al devenir del vaivén del curso de un navío, que dependie… https://t.co/LgstJemIqD
Jueves, 29 de Julio - 17:41
Conciencia Global : Libertad sin miedo “¿Vives en una jaula dorada donde puedes dar cortos vuelos y donde tienes la comida y el agua as… https://t.co/eCEKpRCYEN
Jueves, 29 de Julio - 17:31
Conciencia Global : Aprender a decir no “Lo más importante que aprendí a hacer después de los cuarenta años fue a decir NO cuando es NO… https://t.co/FSq7YG6KuA
Jueves, 29 de Julio - 17:26



Libros para descarga