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Aprendiendo a ver



Víctor y Pedro González López

Viernes, 24 de Julio 2015 Visitas 415 |


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Me llamo Víctor y soy adiestrador de perros desde hace siete años, en los cuales me he formado en muchos y muy diferentes sitios para poder entender el comportamiento canino y poder aplicar las que, en mi opinión, son las mejores técnicas para educar a cada uno de los perros que han ido apareciendo en mi vida, es un trabajo de formación de por vida.

Este año decidí adiestrar a un perro para una persona minusválida a la cual el perro le ayudaría en muchas de sus funciones diarias, como abrir y cerrar puertas, encender luces, recoger objetos caídos del suelo, acompañar a todos los sitios donde se desplazara…

En la entrega de este perro conocí a una persona excepcional, sobre todo por su manera de ver la vida, que es luchar siempre.

Esta persona se llama Pedro González López y es invidente de nacimiento, por esta razón hace 10 años solicitó un perro a la escuela de perros guía de Estados Unidos que le dio muy buen resultado pero este año desgraciadamente tuvo que jubilarlo y ahí fue donde Pedro se puso en contacto con un instructor de perros guía quien le dio la posibilidad de que fuera el propio Pedro quien educara a su propio perro guía.

Esto puede parecer algo cercano para gente que esta involucrada en el mundo del perro, pero no es así, un instructor de perro guía necesita una formación de más de 3 años, en cambio Pedro tenía los conocimientos básicos de lo que es un perro y de lo que tiene que hacer un perro guía, pero se puso manos a la obra y desde los cinco meses de vida del cachorro empezó a formarlo en todo lo referente a la ayuda que éste le pudiera aportar; un perro guía no es un perro cualquiera, es muy difícil de educar y no todos los perros sirven para este trabajo.

Pedro, que trabaja como fisioterapeuta, dedicó su tiempo libre a trabajar con su perro Goku, un perro excepcional, al cual ha sido capaz de educar en un tiempo record para que le ayude en su vida diaria en situaciones tan complicadas como que el perro busque un cruce, una puerta, gire a ambos lados, le señale los bordillos tanto de subida como de bajada, esquivar a las personas, mantenerse en quieto aunque el guía se desplace unos metros, subir escaleras mecánicas… y una infinidad de acciones. Esto tiene un mérito impresionante ya que sin conocimientos previos y sin poder ver lo que hace el perro esto es una tarea más que dura, pero con sacrificio Pedro ha conseguido en tan poquito tiempo algo que yo nunca hubiera imaginado y sobre todo de la manera en la que lo ha conseguido. En definitiva, no hay límites para nadie, nos los ponemos nosotros mismos.
 
Víctor

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Me llamo Pedro González López, tengo 43 años, vivo en Palma de Mallorca y trabajo como Fisioterapeuta en una consulta privada.

Soy ciego total de nacimiento. Buddy era mi primer perro guía y procedía de Leader Dog for the Blind de Estados Unidos. El 22 de julio de 2010 cumplió 12 años y ya era urgente para mí conseguir otro perro porque a Buddy lo tenía que jubilar porque empezaba a tener un poco disminuidas sus capacidades como perro guía.

Después de casi tres meses de incertidumbre, de no tener ganas de que llegara el momento para su jubilación, conocí a Juan Manuel Blanes, un gran instructor de perros, con mucha experiencia en el campo de los perros guía. Estuve comiendo con él sobre el 15 de noviembre y me propuso algo que me motivó mucho y que supondría un gran reto para mí. Yo soy una persona que me gusta luchar, la aventura, romper barreras y me encanta demostrar a los demás y a mí mismo que soy capaz de cumplir retos casi imposibles.

Durante esa comida me propuso coger un cachorro y adiestrarlo yo con su supervisión. Para mí habría sido mucho mas fácil dar constancia a la ONCE de que Buddy ya era muy mayor y que lo tenía que jubilar e ir a por otro perro a la Escuela de Madrid o a la de Estados Unidos, pero el hacer algo casi imposible se me metió en la cabeza y cobró mucha más fuerza que la otra opción.

El tres de Diciembre de 2010 estábamos en casa de un criador de perros labradores y goldens aquí en un pueblo de Mallorca. Me presentaron a un perro muy guapo, muy simpático y desde la primera vez que lo toqué ya había un vínculo y algo que nos decía que desde este momento ya nadie nos separaría hasta la muerte.

Al cachorro le llamé Goku, tenía 4 meses. Juan Manuel Blanes, le hizo unas pruebas de comportamiento y le estuvo observando y me dijo que era un perro muy bueno y que tenía muy buena pinta. Yo sin pensarlo y, como he dicho antes, desde la primera vez que nos presentaron ya no quería otro y la idea de hacer de él un buen perro guía cobró mucha más fuerza.

Desde ese momento lo que utilicé con el cachorro fue el sentido común además de mi experiencia -que había adquirido con Buddy- y en todo momento pensé en darle una buena educación y estar siempre encima de él, observándole y dejándole hacer lo que suponía que era correcto y apartándole de lo que era incorrecto. Otra de las armas que he utilizado es ignorar lo que hacía mal y, en cambio, ofrecerle muchas caricias y premios con galletas de perro a todo lo que hacía bien. Fue muy estresante y muy duro, porque después de un día de trabajo, los dos perros querían salir a pasear: Buddy poco a poco y Goku quería jugar, correr, saltar etc.

Todos los ratos libres que tenía durante el día los utilizaba para Goku: le metía la mano en la boca para que tuviera una mordedura blanda, le colocaba en sentado y le decía “sentado”, le colocaba en tumbado y le decía “tumbado”, si mordía la pata de la silla lo apartaba con suavidad y le daba un juguete y cada dos horas le bajaba a la calle y le ponía donde quería que hiciera sus necesidades. Cada vez que hacía algo de esto de forma correcta le premiaba con comida. Si no lo hacía bien, lo ignoraba. Si iba a la basura le llamaba rápidamente y si venía lo premiaba y si no venía iba a buscarlo. Manteniendo esta actitud en todo momento, poco a poco, fue aprendiendo lo que era bueno para él y lo que no. Cada vez que salía a la calle intentaba ir lo más recto posible y le dejaba que él fuera un poco por delante; si se paraba me paraba yo, si iba recto hacia adelante, le decía “muy bien” y yo le seguía. Si saltaba y jugaba, le sentaba y le tranquilizaba. Me ayudaba del bastón para pararme justo al borde de los cruces y bordillos y decir las órdenes pertinentes. Le hacía “sentar” en todos los cruces y nos parábamos un rato y en los bordillos de subida también.

Cuando salía con los dos perros, Buddy iba a mi derecha y Goku a mi izquierda. Buddy no guiaba igual, porque los perros guía siempre van a la izquierda, pero sí que me ayudaba a ir muy muy recto y yo creo que Goku aprendía de Buddy porque los dos se querían mucho y siempre estaban juntos. A medida que Goku fue creciendo le iba dando más responsabilidad y, poco a poco, fue entendiendo cómo había que caminar y empecé a darle las órdenes correctas en todo momento. Primero pocas y fáciles y siempre las primeras veces lo hacía yo y con el paso del tiempo me iba dando cuenta que ya las hacía él. Cada vez que Goku ejecutaba algo correcto le premiaba. Cuando ya tenía claro que sabía una orden, si no lo hacía bien volvía atrás y repetía. Esto sólo lo hacía con las cosas que yo tenía bien claro que Goku ya lo sabía.

Todo ha sido así y de la misma forma y a medida que ha ido creciendo le he ido dando más responsabilidad.

Ha sido una experiencia espectacular, muy interesante y alucinante. A los 7 meses ya iba por la calle sin bastón por sitios conocidos. 

Esta es, de forma muy resumida, una experiencia apasionante. A parte he leído unos cuantos libros y me he documentado todo lo que he podido sobre cómo adiestrar a los perros, cómo entenderlos, cómo tratarlos, su forma de pensar y su cultura integrada en la nuestra. 

Pego los enlaces a unos cuantos vídeos que he subido a youtube donde demuestro que ya puedo “ver” y que si crees en tu sueño, te arriesgas a lograrlo.

Goku con 7 meses:
http://youtu.be/j3Mv9C8Jz2w

Goku en las escaleras mecánicas: 10 meses
http://youtu.be/SRatmZfPB8s

Si crees en tu sueño, te arriesgas a lograrlo: 5 meses
http://youtu.be/6JnnhRMxGOc

Aprendiendo a ver: un poco de todo.
http://youtu.be/xn7YDFDuOWY

Ya puedo ver: con 12 meses.
http://www.youtube.com/watch?v=MqvwBYlr8pU&feature=related
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