Ahora es cuando todo lo que aprendimos e integramos a lo largo de nuestra vida se pone a prueba: valor solidaridad entereza, empatía con lo que afecta al otro, etc... Y me temo, para nuestra desgracia, que casi no llegamos a dar la talla.
Parece como si todos los acontecimientos que nos tocara vivir a lo largo de toda una vida se agolparan y empujaran para pasar y sucederse atropelladamente en una aceleración que nos produce vértigo. No nos da tiempo a digerir lo que está sucediendo, cuando otro y otro acontecimiento nos golpea y tambalea nuestros cimientos, nuestra falsa seguridad que nos distrajo, una engañosa comodidad que parecíamos haber conquistado y que nos dejó adormecidos e impasibles. Bajamos la guardia… y nos ha dado de lleno.
Puede que deba ser así, que el efecto péndulo de la vida, posicionándose hacia un lado u otro hasta encontrar el equilibrio, nos lleve hacia una humanidad mas evolucionada, respetando la libertad y la vida de todo lo que habita en la madre tierra, como objetivo principal sin ambigüedades ni excusas. Que la realidad nos sacuda bien fuerte, porque estábamos entrando en una vorágine asesina de consumismo desaforado sin respeto por nada, y que nos tragaba poco a poco, matando nuestro “YO”, nuestra humanidad y nos entontecía con sueños de igualdad que torpemente habíamos llegado a tocar con la punta de los dedos. Cuando quisimos darnos cuenta, la realidad nos sacudió, dejándonos desarmados de valores humanos, que fuimos perdiendo por el camino, derrumbándose como un castillo de naipes todo lo que costo años de sufrimiento y vidas que quedaron en el camino.
Parece que somos meros observadores de una película, y que nos es ajeno todo aquello que sucede a nuestro alrededor, pero cada vez nos roza mas la tragedia humana, y nos falta poco para explotar. No sé, todavía en mi modesta “ignorancia”, a quien culpar. Si de nuestros dirigentes es la causa, si de nosotros mismos, por no poner todo el foco de nuestra energía y determinación en un ¡basta ya! que clama a voz en grito por todos los poros de nuestra querida España, vilipendiada y saqueada sin pudor ni vergüenza, sin remordimientos de conciencia alguna ante nuestros atónitos ojos.
Por favor ¿a que esperan todos los “aguerridos dirigentes políticos” de todos los partidos con deseos de igualdad y libertad, en proclamar un pacto para salir de la crisis?, pero ¡YA¡ Después ya se pondrán los puntos y comas donde tengan que caer, pero por Dios o por quien quiera que sea, dejemos atrás nuestra asquerosa arrogancia y pongamos medidas a tanto desmán y saqueo, a tanto desmantelamiento de todo lo que empezamos y no debimos dejar a medias, y no carguemos mas contra nosotros mismos. Dejemos los nacionalismos, (esto es otra de las cosas que mas me “enciende”), porque vamos a ver -y perdonen que me extienda, pero es que tenía ya ganas-, si nosotros fuimos aventureros del mundo y pusimos semilla y cultura allá donde fuimos, (no siempre de buenas maneras, todo sea dicho de paso) si gallegos, vascos, andaluces castellanos extremeños etc., emigraron al mundo, y el mundo vino a nosotros, celtas, musulmanes, romanos etc., si llevamos sangre del mundo entero y nos enriquecieron culturas de otras tierras para nuestra suerte, ¿a que ese interés populista selectivo y electoralista en manejarnos? Es que no puedo con tanta gilipollez, con la que nos está cayendo encima.
¿Saben por qué nos pasa todo esto?, nos falta cultura, apertura de miras, sensibilidad para reconocer que otros países lo pasan mal, que les estamos explotando, minando sus recursos y contaminando sus tierras. Porque nos importa un bledo que se mueran por enfermedades que aquí son parte del pasado, porque existe la esclavitud en la infancia para que aquí podamos llevar ropa de marca, porque dejamos sin inmutarnos que personas que deberían ser ejemplo para todos maten animales en extinción sin pudor ninguno. Porque permitimos que bosques que son nuestra esperanza de vida, sean talados sin escrúpulos, para que el mal llamado “primer” mundo luzca en todo su esplendor con maderas de árboles que han costado miles de años de evolución, etc...
Podría seguir y me faltaría papel, pero no puedo, siento que me sube la tensión peligrosamente y el colesterol por las nubes, quizás por la comida basura que nos meten con calzador
Hemos formado jóvenes, gastando nuestro dinero en prepararlos para que luego devolviesen sus frutos a esta sociedad durmiente, hemos invertido en una generación que para nuestra desgracia “regalará” todo su saber y nuestra futura prosperidad que hubiere, y digo “regalará” ¡sí! Que fácilmente olvidamos... por ejemplo, cuando Alemania entró en una profunda crisis, después de la Segunda Guerra Mundial, los países de Europa se volcaron en ayudarla económicamente y gracias a eso pudo salir adelante y ser lo que hoy es. Igualito, igualito que lo que sucede hoy, en que los dirigentes de los países más poderosos toman decisiones que afectan a otros países, y lo hacen sin ningún marco ético, tan solo por sus propias ansias de poder… lo que les decía: cultura nos falta y lo saben bien, porque una sociedad inculta es fácil de manejar. ¡Qué triste! ¿no?
Mi querida España, como decía nuestro gran poeta Miguel Hernandez, “un empujón brutal te ha derribado…”
Miren, no sé ustedes, pero yo veo que falta muy, muy poquito para que el agua rebase el cuello, y esto termine de la peor manera, y entonces no habrá marcha atrás. Pónganse de acuerdo todos los que construyen, los que aman el estado del bienestar, la sanidad, la educación, la solidaridad con los dependientes, las energías renovables, la igualdad y libertad de todo ser humano en definitiva y ayúdennos a salir de esta, desterremos del poder a los que destruyen y ponen el dinero por delante de las personas. Luego ya veremos a quien dejamos caer el voto, porque también pudiera ser que empiecen a salir partidos nuevos, sangre nueva y con otros valores que nos den un aire renovado y que dignifiquen a la humanidad y salven a esta querida tierra “GAIA” que siempre por desgracia está a merced de nuestras acciones.
O tal vez se produzca un cambio mucho mayor y seamos capaces de generar nuevos paradigmas en todos los sectores sociales, con nuevas formas que nos permitan rediseñar la política, la economía, la educación, las relaciones, las instituciones públicas… Todo eso está por diseñar aún. ¿Y yo que puedo hacer? es la pregunta que deberíamos plantearnos cada día… y empezar a dar pasos en nuestro entorno, aunque sean pequeños. Recordemos: “Piensa Globalmente y actúa Localmente”.
Carmela Pérez Gómez
casasruralesladerrubia.com
Parece como si todos los acontecimientos que nos tocara vivir a lo largo de toda una vida se agolparan y empujaran para pasar y sucederse atropelladamente en una aceleración que nos produce vértigo. No nos da tiempo a digerir lo que está sucediendo, cuando otro y otro acontecimiento nos golpea y tambalea nuestros cimientos, nuestra falsa seguridad que nos distrajo, una engañosa comodidad que parecíamos haber conquistado y que nos dejó adormecidos e impasibles. Bajamos la guardia… y nos ha dado de lleno.
Puede que deba ser así, que el efecto péndulo de la vida, posicionándose hacia un lado u otro hasta encontrar el equilibrio, nos lleve hacia una humanidad mas evolucionada, respetando la libertad y la vida de todo lo que habita en la madre tierra, como objetivo principal sin ambigüedades ni excusas. Que la realidad nos sacuda bien fuerte, porque estábamos entrando en una vorágine asesina de consumismo desaforado sin respeto por nada, y que nos tragaba poco a poco, matando nuestro “YO”, nuestra humanidad y nos entontecía con sueños de igualdad que torpemente habíamos llegado a tocar con la punta de los dedos. Cuando quisimos darnos cuenta, la realidad nos sacudió, dejándonos desarmados de valores humanos, que fuimos perdiendo por el camino, derrumbándose como un castillo de naipes todo lo que costo años de sufrimiento y vidas que quedaron en el camino.
Parece que somos meros observadores de una película, y que nos es ajeno todo aquello que sucede a nuestro alrededor, pero cada vez nos roza mas la tragedia humana, y nos falta poco para explotar. No sé, todavía en mi modesta “ignorancia”, a quien culpar. Si de nuestros dirigentes es la causa, si de nosotros mismos, por no poner todo el foco de nuestra energía y determinación en un ¡basta ya! que clama a voz en grito por todos los poros de nuestra querida España, vilipendiada y saqueada sin pudor ni vergüenza, sin remordimientos de conciencia alguna ante nuestros atónitos ojos.
Por favor ¿a que esperan todos los “aguerridos dirigentes políticos” de todos los partidos con deseos de igualdad y libertad, en proclamar un pacto para salir de la crisis?, pero ¡YA¡ Después ya se pondrán los puntos y comas donde tengan que caer, pero por Dios o por quien quiera que sea, dejemos atrás nuestra asquerosa arrogancia y pongamos medidas a tanto desmán y saqueo, a tanto desmantelamiento de todo lo que empezamos y no debimos dejar a medias, y no carguemos mas contra nosotros mismos. Dejemos los nacionalismos, (esto es otra de las cosas que mas me “enciende”), porque vamos a ver -y perdonen que me extienda, pero es que tenía ya ganas-, si nosotros fuimos aventureros del mundo y pusimos semilla y cultura allá donde fuimos, (no siempre de buenas maneras, todo sea dicho de paso) si gallegos, vascos, andaluces castellanos extremeños etc., emigraron al mundo, y el mundo vino a nosotros, celtas, musulmanes, romanos etc., si llevamos sangre del mundo entero y nos enriquecieron culturas de otras tierras para nuestra suerte, ¿a que ese interés populista selectivo y electoralista en manejarnos? Es que no puedo con tanta gilipollez, con la que nos está cayendo encima.
¿Saben por qué nos pasa todo esto?, nos falta cultura, apertura de miras, sensibilidad para reconocer que otros países lo pasan mal, que les estamos explotando, minando sus recursos y contaminando sus tierras. Porque nos importa un bledo que se mueran por enfermedades que aquí son parte del pasado, porque existe la esclavitud en la infancia para que aquí podamos llevar ropa de marca, porque dejamos sin inmutarnos que personas que deberían ser ejemplo para todos maten animales en extinción sin pudor ninguno. Porque permitimos que bosques que son nuestra esperanza de vida, sean talados sin escrúpulos, para que el mal llamado “primer” mundo luzca en todo su esplendor con maderas de árboles que han costado miles de años de evolución, etc...
Podría seguir y me faltaría papel, pero no puedo, siento que me sube la tensión peligrosamente y el colesterol por las nubes, quizás por la comida basura que nos meten con calzador
Hemos formado jóvenes, gastando nuestro dinero en prepararlos para que luego devolviesen sus frutos a esta sociedad durmiente, hemos invertido en una generación que para nuestra desgracia “regalará” todo su saber y nuestra futura prosperidad que hubiere, y digo “regalará” ¡sí! Que fácilmente olvidamos... por ejemplo, cuando Alemania entró en una profunda crisis, después de la Segunda Guerra Mundial, los países de Europa se volcaron en ayudarla económicamente y gracias a eso pudo salir adelante y ser lo que hoy es. Igualito, igualito que lo que sucede hoy, en que los dirigentes de los países más poderosos toman decisiones que afectan a otros países, y lo hacen sin ningún marco ético, tan solo por sus propias ansias de poder… lo que les decía: cultura nos falta y lo saben bien, porque una sociedad inculta es fácil de manejar. ¡Qué triste! ¿no?
Mi querida España, como decía nuestro gran poeta Miguel Hernandez, “un empujón brutal te ha derribado…”
Miren, no sé ustedes, pero yo veo que falta muy, muy poquito para que el agua rebase el cuello, y esto termine de la peor manera, y entonces no habrá marcha atrás. Pónganse de acuerdo todos los que construyen, los que aman el estado del bienestar, la sanidad, la educación, la solidaridad con los dependientes, las energías renovables, la igualdad y libertad de todo ser humano en definitiva y ayúdennos a salir de esta, desterremos del poder a los que destruyen y ponen el dinero por delante de las personas. Luego ya veremos a quien dejamos caer el voto, porque también pudiera ser que empiecen a salir partidos nuevos, sangre nueva y con otros valores que nos den un aire renovado y que dignifiquen a la humanidad y salven a esta querida tierra “GAIA” que siempre por desgracia está a merced de nuestras acciones.
O tal vez se produzca un cambio mucho mayor y seamos capaces de generar nuevos paradigmas en todos los sectores sociales, con nuevas formas que nos permitan rediseñar la política, la economía, la educación, las relaciones, las instituciones públicas… Todo eso está por diseñar aún. ¿Y yo que puedo hacer? es la pregunta que deberíamos plantearnos cada día… y empezar a dar pasos en nuestro entorno, aunque sean pequeños. Recordemos: “Piensa Globalmente y actúa Localmente”.
Carmela Pérez Gómez
casasruralesladerrubia.com







































