Foto de Evgeni Tcherkasski en Unsplash
En este tiempo hemos descubierto de la mano de Oscar García, un buen amigo palmero involucrado en distintos proyectos de ecoturismo del Cabildo Insular, lugares insólitos, alejados en ocasiones de las rutas turísticas que nos permiten llegar a descubrir “El espíritu de la Palma", una energía que te atrapa porque tiene la virtud de activar el chacra del corazón y lo hace vibrar desbloqueando emociones y abriéndonos a nuevas experiencias.
La Palma es un pequeño paraíso para ser recorrido despacio, en profundidad, deteniéndose en lugares hermosos que son un regalo para los sentidos y para el alma. Sus cumbres sobrepasan las nubes y nos permiten disfrutar de un horizonte que se extiende hasta el infinito.
Las playas, con sus bravos acantilados, sus arenas negras, el misterio de las rocas que emergen de las aguas con mensajes distintos cada día. Playas solitarias que nos hacen vivir la fuerza de sus olas, el poder del agua. El cauce del río que como una arteria recoge las aguas retenidas en las cumbres, en las cascadas y desemboca en el mar. El agua en su recorrido tortuoso nos enseña el camino para salvar todas las dificultades.
Su cielo limpio, azul durante el día y claro y despejado en las noches gracias a la ley de protección del cielo que disfruta la isla a causa de la instalación en sus cumbres más elevadas del Observatorio Astrofísico de Canarias, uno de los mejores del mundo. Eso nos ofrece la posibilidad de observar bóvedas celestes increíbles durante las noches oscuras, tumbarse a mirar las estrellas sintiendo la arena volcánica caliente y dejando que los ojos se pierdan en el universo insondable. Las cascadas de nubes deslizándose por la cordillera en un efecto increíble cercano a la magia.
Sus bosques de la era terciaria, con especies autóctonas únicas en el mundo y protegidos por la Unesco como un tesoro de la biodiversidad. Bosques de laurisilva, de pinos, de castaños, con helechos gigantes y una vegetación propia de un bosque tropical. Bosques que te acogen como sólo la Madre Tierra sabe hacer, en los que te sientes cobijado bajo árboles centenarios y donde percibes que en cualquier momento puede surgir la magia de lo insólito.
Sus barrancos con rocas de formas caprichosas que desafían las leyes de la gravedad. Sus volcanes activos todavía, que dejan escapar a través de las grietas el calor de la tierra. Volcanes que nos hacen disfrutar de las puestas de sol donde el fuego del interior de la Tierra entra en comunicación con el sol que se oculta en el mar y haciendo despertar a la vez nuestra fuerza interior, la chispa divina que anida en nuestro corazón.
La belleza de sus pueblos hermosos, sus flores, sus paisajes dignos del mejor artista... la isla bonita, la isla afortunada, el corazón verde y tantos otros apelativos con que se la conoce.
Y como añadido la experiencia de una convivencia grupal que se convierte en una oportunidad de cambio, un alto en el camino para reflexionar sobre el camino recorrido y una toma de conciencia de nuestro momento actual. De la Palma se vuelve siempre con las "pilas cargadas" de una energía muy especial que nos permite afrontar los retos que la vida nos presenta cada día de una forma diferente.
Cientos de personas han viajado con nosotros a la isla de La Palma y su frase siempre es: "Hay un antes y un después del viaje a la Palma".
Maria Pinar Merino
En este enlace encontrarás toda la información del viaje:
https://www.revistaconcienciaglobal.com/La-Palma-Magica-Un-viaje-iniciatico-al-CORAZON-de-La-Palma-a-traves-de-los-CUATRO-ELEMENTOS-del-10-al-17-de-Septiembre_a1078.htm
La Palma es un pequeño paraíso para ser recorrido despacio, en profundidad, deteniéndose en lugares hermosos que son un regalo para los sentidos y para el alma. Sus cumbres sobrepasan las nubes y nos permiten disfrutar de un horizonte que se extiende hasta el infinito.
Las playas, con sus bravos acantilados, sus arenas negras, el misterio de las rocas que emergen de las aguas con mensajes distintos cada día. Playas solitarias que nos hacen vivir la fuerza de sus olas, el poder del agua. El cauce del río que como una arteria recoge las aguas retenidas en las cumbres, en las cascadas y desemboca en el mar. El agua en su recorrido tortuoso nos enseña el camino para salvar todas las dificultades.
Su cielo limpio, azul durante el día y claro y despejado en las noches gracias a la ley de protección del cielo que disfruta la isla a causa de la instalación en sus cumbres más elevadas del Observatorio Astrofísico de Canarias, uno de los mejores del mundo. Eso nos ofrece la posibilidad de observar bóvedas celestes increíbles durante las noches oscuras, tumbarse a mirar las estrellas sintiendo la arena volcánica caliente y dejando que los ojos se pierdan en el universo insondable. Las cascadas de nubes deslizándose por la cordillera en un efecto increíble cercano a la magia.
Sus bosques de la era terciaria, con especies autóctonas únicas en el mundo y protegidos por la Unesco como un tesoro de la biodiversidad. Bosques de laurisilva, de pinos, de castaños, con helechos gigantes y una vegetación propia de un bosque tropical. Bosques que te acogen como sólo la Madre Tierra sabe hacer, en los que te sientes cobijado bajo árboles centenarios y donde percibes que en cualquier momento puede surgir la magia de lo insólito.
Sus barrancos con rocas de formas caprichosas que desafían las leyes de la gravedad. Sus volcanes activos todavía, que dejan escapar a través de las grietas el calor de la tierra. Volcanes que nos hacen disfrutar de las puestas de sol donde el fuego del interior de la Tierra entra en comunicación con el sol que se oculta en el mar y haciendo despertar a la vez nuestra fuerza interior, la chispa divina que anida en nuestro corazón.
La belleza de sus pueblos hermosos, sus flores, sus paisajes dignos del mejor artista... la isla bonita, la isla afortunada, el corazón verde y tantos otros apelativos con que se la conoce.
Y como añadido la experiencia de una convivencia grupal que se convierte en una oportunidad de cambio, un alto en el camino para reflexionar sobre el camino recorrido y una toma de conciencia de nuestro momento actual. De la Palma se vuelve siempre con las "pilas cargadas" de una energía muy especial que nos permite afrontar los retos que la vida nos presenta cada día de una forma diferente.
Cientos de personas han viajado con nosotros a la isla de La Palma y su frase siempre es: "Hay un antes y un después del viaje a la Palma".
Maria Pinar Merino
En este enlace encontrarás toda la información del viaje:
https://www.revistaconcienciaglobal.com/La-Palma-Magica-Un-viaje-iniciatico-al-CORAZON-de-La-Palma-a-traves-de-los-CUATRO-ELEMENTOS-del-10-al-17-de-Septiembre_a1078.htm